Por ahí leí que el éxito de un maestro (espirutual, escolar, etc) es que sus aprendices le agarren amor a la lectura.
Porque con la lectura aprendes, te entretienes, imaginas, viajas, sueñas.
A cada mordisco, una cucharada. Yo tuve que disimular, porque el señor se consumió casi todo el envase de guasacaca con una empanada.
Creo que no distinguió el sabor del relleno de la empanada porque cuando quedaba el culito, "se baño los dedos en guasacaca"
Pidió otra y obviamente solicitó que le pusieran más guasacaca en el pote, porque se la había consumido por completo.
Ojo, no es que me importe mucho si se consume toda la guasacaca o no, mi pregunta es si puede apreciar el sabor de la empanada con tal cantidad de salsa.
A la segunda le puso guasacaca, mojito y salsa tártara... bueno no me quedó otra que desearle buen provecho. Pero la segunda empanada parecía sopa de empanada...
¿Ustedes también son así?